El amigurumi como experiencia artística

El amigurumi como experiencia artística

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Llevo años trabajando de esto, en todo este tiempo nunca he dejado el amigurumi, ya que desde mi primer encuentro, allá por el año 2011, supe que quería hacer amigurumis. Muchas veces he afirmado que entonces desconocía la más mínima noción de ganchillo. Poco a poco, recordé a mi abuela trabajando incansable por la noche, en aquellas laboriosas colchas de ganchillo. En realidad, lo único que hice fue ponerme a ellos, Me vi videos de you tube, y con mucha paciencia y esfuerzo, aprendí a ganchillar. Ahora ya tenía la base, pero mis esfuerzos estaban lejos de conseguir todavía el muñeco soñado. El saber ganchillar no te convierte exactamente en un experto en esta técnica.

Mis primeros intentos se me fueron de la mano, tan pronto como descubrí que no hacia falta pasarse todas las vueltas aumentando sin parar, y que el aumento podía ser selectivo. Poco a poco, fue consiguiendo las formas deseadas, pero aun faltaba camino por hacer.

En estos momentos, me encuentro en Julio del 2016, a punto de cumplir los 35 años. Ahora puedo ver la vista atrás, y hacer balance de todos estos años. Ha sido un trayecto emocionante lleno de altos y bajos, de una busqueda constante a nivel plástico, y aunque he intentado dejarlo muchas veces, siempre he vuelto con más fuerza.

Sabiendo lo que se, no me apetece hacer nada en lo que no crea, por eso yo no utilizo patrones. Todos mis amigurumis son productos originales, cuyo máximo responsable soy yo. A la hora de enfrentarme a un nuevo proyecto, lo que intento es hacerlo de forma diferente a como lo hice antes. Ahí reside el secreto, no intentes hacerlo igual de nuevo, no se puede, es imposible, y porque hacer algo que ya está hecho. Esto no quiere decir que no haga modelos de los personajes que me funcionan, si lo hago, lo que pasa es que intento darle una vuelta de tuerca, para que a la hora de ponerme a ganchillar me resulte disfrutable.

A veces es difícil encontrar el equilibrio entre trabajo y creatividad, son muchas horas de esfuerzo y muchas veces las musas no están presentes. Pero desde esta nueva andadura en que intento integrar todos mis talentos. De lo que se trata es de captar la esencia creativa en un todo.

Siempre me gustó crear mundos, ese es mi principal cometido, transmitir sensaciones, sentimientos e ideas a partir de la creación de mi propia mitología, esto me hace muy feliz. Para mi no es solo un vulgar amigurumi, es algo más, ya que en mi propia visión todo esta dotado de alma. Ahora solo espero encontrar gente en sitios que comparta mi misma idea, mi misma filosofía y que mis historias lleguen. Para eso estamos aquí, para reivindicar el amigurumi como objeto de diseño y de arte, el resto son tonterías.