Era tarde, y el sol estaba poniéndose para dar paso a la noche. Todos los animalitos habían despertado al mismo tiempo y reuniéndose en la roca de arboles caídos, decidieron que harían una fiesta para recibir al Suricato. Lo que pasaba es que este mismo no estaba muy por la labor, debido a su carácter irascible e irritante.